Psicología

Psicólogo deportivo, en que puedo ayudar

Hay una idea que me gustaría destacar antes de entrar en este tema concreto, la cuestión es que todos tenemos algo de psicólogo, a fin de cuentas, todos identificamos e interpretamos comportamientos y pensamientos, propios o de los demás, y actuamos o pensamos a partir de esas interpretaciones.

La psicología se define como la ciencia que estudia y analiza la conducta/comportamiento y los procesos mentales de los individuos y de grupos humanos en distintas situaciones. Ese criterio científico es la diferencia y aspecto clave en el psicólogo profesional.

Esta psicología “democrática” se puede dar también en el ámbito del deporte: el entrenador, los padres o los compañeros de un deportista pueden actuar también sobre variables psicológicas de los deportistas. No es un terreno prohibido para los otros actores del deporte, pero a determinados niveles sí que compete únicamente al psicólogo deportivo.

¿Por qué la piscología deportiva?

En el ámbito deportivo hay cuatro facetas relacionadas con el desempeño deportivo: físico, técnico, táctico y psicológico. Si una puede llegar a ser determinante por encima de las demás es la faceta psicológica que facilite y potencie los otros tres o, en el extremo contrario, que anule o impida el desarrollo de aspectos tácticos, técnicos o físico.

Hay deportistas más fuertes mentalmente, más competentes, más resolutivos, …; otros pueden tener menos capacidades y el trabajo deberá ser más concienzudo con ellos. No obstante, es frecuente que en los momentos claves (una final, un penalti, una competición de única oportunidad) el trabajo psicológico que les prepare para hacer frente a las demandas sea siempre bienvenido, casi imprescindible. ¿Por qué dejar esos supuestos al azar?

Los deportistas profesionales hacen frente a altas demandas, trabajan bajo presión y para llegar allí han desarrollado habilidades de afrontamiento eficaces, pero ¿no sería mejor trabajar el aspecto psicológico?  Usain Bolt tiene fuerza y velocidad innata e incuestionable, pero entrena esas capacidades a diario. ¿Por qué no las capacidades psicológicas?

El psicólogo deportivo no solo debe ayudar cuando surge un problema, los resultados no son buenos o se enfrentan a un reto; sino que lo clave es trabajar con el deportista para dotarles de habilidades y herramientas psicológicas. Anticiparse a los problemas. Esto no es exclusivo para los deportistas profesionales o de alto rendimiento, sino para todos aquellos que buscan la mejoría, incrementar su rendimiento, avanzar en el deporte.

¿A quién más puede ayudar?

DIRECTIVOS. Aquí el trabajo iría más imbricado en el equipo multidisciplinar, con el objetivo de velar por la carga mental de los deportistas en el calendario de competiciones propuesta, selección de personal, para fluidificar los cambios en la plantilla (salidas o entradas de jugadores), etc.

EQUIPO MÉDICO: en los delicados procesos de recuperación de los deportistas para buscar el desarrollo habilidades de afrontamiento, aceptación de la situación y compromiso con la recuperación, modificación de las expectativas, control del estrés, … Los fisioterapeutas, médicos, readaptadores, …que conducen el proceso de recuperación deben conocer y comprender el proceso de duelo/pérdida que un deportista puede estar sufriendo, anticiparse a los bajones anímicos, control de la ansiedad y expectativas, establecer objetivos a corto, medio y largo plazo, …en ocasiones prepararles para el final de la carrera deportiva.

ÁRBITROS Y JUECES: La evaluación constante de los demás que sufren, la hostilidad en determinados contextos, las habilidades de comunicación con los deportistas, la toma de decisiones …todos ellos son campos de trabajo posibles con estos profesionales del deporte.

El ENTRENADOR recibe asesoramiento psicológico, habilidades de comunicación interpersonal, idoneidad de llevar a cabo determinadas actuaciones, orientación respecto al refuerzo conductual, trabajo conjunto para la implantación de aprendizajes técnicos o tácticos complejos, … El psicólogo nunca interfiere en las decisiones tácticas o en el entrenamiento físico o técnico. Únicamente en las implicaciones psicológicas que estas tienen, trabaja a las órdenes o en paralelo al entrenador.

FAMILIAS. No es fácil ser un padre o madre de un joven deportista, pero tampoco es fácil admitir que se pueda necesitar asesoramiento o formación para ello.

Existe un conflicto que justifica las dificultades: 1- Extrapolamos nuestro modelo de deporte al deporte que hacen nuestros niños, el futbol que vemos en la TV con el que hacen nuestros hijos. 2- Tenemos una fuerte vinculación emocional con nuestros hijos, faltaría más, y esos sentimientos (protección, cuidado, cariño, acompañamiento, …) guían nuestra actuación

DEPORTE BASE: en este campo el psicólogo deportivo facilita la consecución del objetivo primordial del deporte base: el desarrollo de la persona desde el ámbito del deporte. Si el deportista destaca en su rendimiento entonces la responsabilidad es tutelar su crecimiento deportivo y llevarlo al máximo rendimiento con un desarrollo sensato y coherente. Ello implica el desarrollo de habilidades y manejo de herramientas psicológicas que acompañen a su desarrollo. En esta etapa deportiva debe prevalecer la ORIENTACIÓN A LA TAREA más que la ORIENTACIÓN AL RESULTADO.

¿Cómo puede ayudar?

El trabajo básico del psicólogo deportivo pasaría por potenciar determinadas habilidades psicológicas y dotar de herramientas psicológicas útiles a los actores de este contexto deportivo. Algunas de ellas serían:  gestión emocional, control cognitivo, control de la activación, relajación, foco atencional, razonamiento costes-beneficios, experiencias vitales,planificación y establecimiento de objetivos, comunicación interpersonal, ……aprendizajes que no se reducen al deporte, aprendizajes que también son útiles para su vida cotidiana.

 

 

 

 

 

 

Todo ello ayuda al desarrollo de aspectos y variables tan importantes como, por ejemplo: tolerancia a la frustración, cultura del esfuerzo-recompensa, autoestima,empatía, confianza en si mismos, autonomía, atención, atuoconocimiento, compromiso, disciplina, respeto, construcción de identidad y rol, empatía, ….

El deporte es un vehículo ideal para formar en valores, y el psicólogo deportivo puede ser la figura clave que facilite que esa formación sea adecuada. El entorno del deportista es el que trasmite los valores en ese contexto propicio: la figura del entrenador como autoridad respetada y escuchada, la oportunidad de los padres de fomentar la cultura del esfuerzo, la figura del compañero de equipo o del rival como modelo de respeto o compromiso. En caso de los jóvenes deportistas valores que logren que se sientan realizados, competentes y eficaces.

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PSICÓLOGO DEPORTIVO, EN QUÉ PUEDO AYUDAR